Bacterias Extremófilas
Las bacterias extremófilas
son organismos capaces de soportar condiciones extremas
ya que no se encuentran en
condiciones habituales en las cuales viven los seres vivos. Esta clase de
organismos cuentan con enzimas que les ayudan a funcionar en las situaciones
extremas de su entorno.
Una de las investigaciones
que se realizó fue en el parque Yellowstone en donde Thomas Brock encontró
microorganismos en aguas demasiado calientes que, en ese entonces, se creía
imposible que pudiera susbsistir alguna clase de ser vivo.
Estas bacterias tienen la
siguiente clasificación:
Termófilos: se conoce así a los
organismos vivos que pueden soportar temperaturas por encima de los 45°.
Psicrófilos: se denominan así a
los organismos vivos que habitan en temperaturas bajo los 5° y entorno a los
0°. Estos a su vez se dividen en dos subtipos: Psicrófilos obligados y Psicrófilos facultativos.
Barófilos: son seres vivos
que se desarrollan en ambientes con presión muy alta.
Alcalófilos: se
desarrollan en ambientes alcalinos (básicos).
Radiófilos: son organismos
que soportan una gran cantidad de radiación.
Metanógenos: son capaces
de generar metano, en condiciones anaeróbicas (sin oxígeno).
Halófilos: se les menciona
así a los organismos que se desarrollan en ambientes hipersalinos (gran
cantidad de sal).
Anhidrobiosis: estos viven
en lugares con ausencia de agua.
Xerófilos: estos
organismos se desarrollan en ambientes con muy baja humedad (un medio seco).
Acidófilos: estos se
desarrollan en ambientes con alta acidez.
Aplicaciones de los
extremófilos:
Por ejemplo; los halófilos
se utilizan en el ámbito industrial, sobre todo para los detergentes; también para
aumentar la cantidad de crudo extraído de los yacimientos de petróleo. Los
acidófilos permiten mejorar la digestibilidad de granos en el estomago de los
animales, encontrándose de forma natural en yogures y otros alimentos.
Comentarios
Publicar un comentario